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NUTRICION PARA LOS ADULTOS DE EDAD AVANZADA

En la búsqueda del aumento en la esperanza de vida y el anhelo de mantener una óptima salud y que tus órganos mantengan su función adecuada y una aceptable calidad de vida en los adultos mayores, es una de las prioridades más grandes en la vida actual.

Si tomamos en cuenta los factores extrínsecos que tienen relación directa o indirecta con la esperanza de vida y calidad de la misma en personas mayores, uno de los elementos más destacados es la alimentación. Tanto la dieta como el estado nutricional influyen considerablemente en la prevención o tratamiento de diversos padecimientos que posiblemente puedan surgir durante la última etapa de vida.

 

La etapa adulta tardía es una de las etapas de mayor vulnerabilidad en cualquier país, se corre el riesgo de sufrir desequilibrios de todo tipo, deficiencias y/o problemas alimentarios.

Es por ello que debemos poner atención a la alimentación que llevan cada día los adultos mayores, para prevenir deficiencias, y mejorar los aportes nutricionales de lo que logre reforzar la nutrición y prevenir carencias o quebrantos de salud.

 

En la última etapa de vida existe infinidad de cambios físicos, psicológicos, sociales y también nutricionales que de alguna manera van incrementando conforme el envejecimiento, por ello que algunas de las enfermedades crónicas se cree que aparecen derivado a la vejez, cuando en realidad el organismo está liberando padecimientos como consecuencia al estilo de vida que llevábamos algunos años atrás.

 

Numerosas investigaciones han determinado que en la etapa de la vejez el riesgo de ingesta de nutrientes inadecuada y la desnutrición por falta de consumo de proteína y energía incrementa factores que ponen en riesgo la integridad de la salud de cualquier persona. Por ello es muy importante poner atención a las actividades, alimentos y forma de nutrirse de cada persona, sobre todo de quienes ya se encuentran en esta etapa de vida, con ello se puede contribuir a conservar las funciones fisiológicas y disminuir el riesgo de padecer enfermedades, principalmente las crónicas no transmisibles.

 

ARBONES, G. et al. Nutrición y recomendaciones dietéticas para personas mayores: Grupo de trabajo “Salud pública” de la Sociedad Española de Nutrición (SEN). Nutrición Hospitalaria [online]. 2003, vol.18, n.3

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